Comillas es uno de los pueblos más visitados de la costa cántabra, pero la mayoría de los turistas llegan en excursión de un día. Quedarse a dormir permite ver el Capricho de Gaudí sin aglomeraciones y recorrer el casco histórico cuando los grupos ya se han ido. El alojamiento aquí tiene personalidad: predominan los hoteles boutique y las casas con historia.
Hoteles cerca del Capricho de Gaudí
Alrededor del Capricho y del Palacio de Sobrellano se concentran los hoteles más exclusivos de Comillas. Una habitación doble cuesta entre 90 y 180 euros en temporada alta. El más emblemático es el Hotel Güell, un edificio modernista restaurado a 200 metros del Capricho, con jardín y restaurante. Las habitaciones tienen techos altos y suelos de madera originales.
Otra opción en esta zona es el Hotel Comillas, más moderno, con habitaciones desde 70 euros y una piscina al aire libre que abre de junio a septiembre. Está a 5 minutos andando de la playa y del casco antiguo.
Posadas con encanto en el centro
En las calles peatonales del casco histórico hay posadas y hostales con encanto. Las habitaciones van de 50 a 90 euros. Son edificios de piedra con vigas vistas, muchos del siglo XIX. La mayoría no tiene ascensor ni parking, pero compensa con la ubicación: se puede ir andando al Capricho, a la playa y a los restaurantes.
Casas rurales cerca de Comillas
En los pueblos de Rioturbio, Ruiseñada y Cabañas, a 5-10 minutos en coche, hay casas rurales desde 80 euros la noche. Son alojamientos amplios, con jardín y aparcamiento, ideales para familias. La desventaja es que necesitas coche para ir a Comillas y a las playas cercanas.
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