Santillana del Mar recibe su nombre de Santa Juliana (Santillana es una contracción de Sancta Juliana) y no tiene mar, pese al topónimo. Es un conjunto medieval excepcionalmente conservado, con calles empedradas, casonas blasonadas y una colegiata románica que justifica la visita. El problema es que todo el mundo lo sabe.
Colegiata de Santa Juliana
La Colegiata de Santa Juliana, construida entre 1120 y 1200, es una de las iglesias románicas más importantes de Cantabria. Planta basilical de tres naves separadas por pilares cruciformes, con ábsides semicirculares. Los capiteles del claustro —cincelados entre mediados del siglo XII y principios del XIII— representan escenas del Antiguo Testamento, motivos vegetales y figuras fantásticas. Son, junto a los de Santo Domingo de Silos, el conjunto de capiteles románicos más relevante del norte de España.
La entrada general cuesta 4 euros (2026). Incluye la iglesia, el claustro y la sala capitular. El horario de verano es de 10:00 a 18:30; en invierno cierra a las 17:00. Los domingos por la mañana la entrada es gratuita pero el acceso a la iglesia se limita durante la misa.
El casco medieval
Las calles de Santillana —Calle del Río, Calle de la Carrera, Calle de Juan Infante— son estrechas, de trazado irregular, flanqueadas por casas de piedra con escudos heráldicos del siglo XV al XVIII. Las más notables:
- Casa del Águila (calle del Río): fachada con un águila imperial tallada en la portada. Fue residencia de la familia Villa.
- Casa de los Hombrones: dos figuras masculinas de tamaño natural flanquean la puerta. Del siglo XVII.
- Casa del Marqués de Santillana: torre medieval integrada en un palacio barroco.
- Palacio de Velarde: actual sede del Museo Diocesano.
La mayoría de estos edificios son de propiedad privada y no se pueden visitar por dentro. Lo que se ve desde la calle es la fachada.
Museo Diocesano de Santillana
El Museo Diocesano, en el claustro del convento de San Ildefonso (junto a la Colegiata), expone arte sacro procedente de las iglesias románicas de Cantabria: tallas de madera policromada, cálices, casullas y fragmentos de retablos. La entrada cuesta 3 euros y se combina con la de la Colegiata por 6 euros.
Cómo evitar las aglomeraciones
Santillana recibe más de un millón de visitantes al año, la mayoría concentrados entre las 11:00 y las 17:00 de abril a octubre. La densidad turística es real: en agosto, la calle del Río puede ser intransitable a las 12:00.
La estrategia funciona si llegas antes de las 10:00 o después de las 18:00. El pueblo se vacía a partir de las 19:00, cuando los autobuses de excursión se marchan. Los hoteles del casco histórico permiten disfrutar del conjunto vacío al atardecer.
Aparcamiento
El casco medieval está peatonalizado. Hay dos aparcamientos públicos en los accesos: el de la calle de la Carrera (gratuito, 120 plazas) y el de la Avenida de José Antonio (de pago, 0,60 euros/hora). En temporada alta se llenan antes de las 10:30.
Ver disponibilidad en Booking →