El Parque Nacional de los Picos de Europa enmarca el Valle de Liébana por el sur y el oeste con una muralla de caliza gris que supera los 2.500 metros. Para el peregrino que llega a Santo Toribio con unos días adicionales en la mochila, el macizo ofrece algunas de las experiencias de montaña más intensas de la Península Ibérica, accesibles sin necesidad de equipamiento de alpinismo. Estas tres rutas combinan paisaje, historia y la misma dimensión contemplativa que impulsa la peregrinación.
Tabla comparativa de las tres rutas
| Ruta | Distancia | Desnivel (aprox.) | Dificultad | Acceso |
|---|---|---|---|---|
| Ruta del Cares (Garganta del Cares) | ~11 km (un sentido) / ~22 km (total) | +/-400 m (perfil suave) | Baja-Media | Poncebos (Asturias) o Caín (León) |
| Fuente Dé – Liordes (teleférico + alta montaña) | ~12–16 km según variante | +600 m desde el Mirador del Cable | Media | Fuente Dé (Camaleño, Cantabria) |
| Sotres – Casetón de Andara | ~8–10 km (ida/vuelta) | +600 m | Media | Sotres (Asturias), accesible desde Panes |
1. La Ruta del Cares: la Garganta de los Dioses
La Garganta del Cares es la ruta de senderismo más famosa de los Picos de Europa y una de las más conocidas de toda España. El camino discurre durante aproximadamente once kilómetros por un corredor excavado en la roca caliza que bordea el río Cares, a lo largo de un canal hidráulico construido en la primera mitad del siglo XX para abastecer la central hidroeléctrica de Camarmeña.
La singularidad del recorrido radica en que atraviesa el macizo central de los Picos —la Garganta del Cares divide los macizos Occidental y Central— a media altura, con paredes que caen cientos de metros hacia el río y se elevan otros tantos sobre la cabeza del caminante. La sensación es de claustrofobia y amplitud simultáneas: el desfiladero oprime y libera al mismo tiempo.
El recorrido se realiza habitualmente entre Poncebos (Asturias, en el extremo norte) y Caín (León, en el extremo sur). La mayoría de los senderistas hacen la ruta de ida y vuelta desde Poncebos, que es el punto de acceso más sencillo desde el área de Potes. La distancia total ida y vuelta ronda los 22 kilómetros con un desnivel acumulado modesto dado el trazado relativamente horizontal del canal.
El tramo es accesible para senderistas de condición física básica, aunque en temporada alta (julio-agosto) la masificación puede restar calidad a la experiencia: es frecuente encontrar colas en los tramos más estrechos. La primavera y el otoño ofrecen una experiencia significativamente mejor.
2. Fuente Dé y el Mirador del Cable: la alta montaña de Cantabria
Fuente Dé se sitúa en el extremo sur del Valle de Liébana, en el municipio de Camaleño, a aproximadamente veintitrés kilómetros de Potes por la carretera CA-185. A 1.078 metros sobre el nivel del mar, es el punto de partida del teleférico del Parador de Fuente Dé, que en apenas cuatro minutos eleva al visitante hasta el Mirador del Cable a 1.845 metros.
Desde el Mirador del Cable se abre una panorámica del macizo central de los Picos sin equivalente en accesibilidad: en un radio visual de pocos kilómetros se distinguen el Naranjo de Bulnes (Picu Urriellu, 2.519 m), el macizo de Andara y, hacia el norte, el Valle de Liébana extendiéndose hacia San Vicente de la Barquera y el mar Cantábrico.
Desde el Mirador, el senderista puede continuar a pie por pistas de montaña hasta el Refugio de Áliva (aproximadamente 2 horas desde el Cable) o adentrarse hacia la zona de Liordes, un circo glaciar de gran belleza que en primavera conserva neveros. Se recomienda calzado de montaña con suela de taco y bastones para el terreno pedregoso.
El teleférico opera con limitación de aforo. En verano y puentes, las colas de espera pueden superar las dos horas. La reserva anticipada de turno está disponible en la web del Parador de Fuente Dé.
3. El Naranjo de Bulnes: el icono de los Picos
El Naranjo de Bulnes —conocido en asturiano como Picu Urriellu— es el emblema visual de los Picos de Europa. Su pared vertical de 500 metros y su silueta de monolito aislado lo convierten en el objetivo de los alpinistas más exigentes de Europa. No obstante, la aproximación al pie del Naranjo es accesible para senderistas sin equipamiento de escalada.
La ruta más habitual parte del pueblo de Sotres, el más alto del Parque Nacional (1.050 m), al que se accede desde Panes (Asturias) por una carretera de montaña de 20 kilómetros. Desde Sotres, el camino asciende por el collado de Pandébano y se dirige al Casetón de Andara o bien continúa hacia el Refugio de la Cabañona, con vistas directas al Picu Urriellu.
El refugio de montaña J. Mazo, situado bajo la pared del Naranjo, es el punto final de la ruta para senderistas no escaladores. La distancia desde Sotres varía según la variante elegida, pero oscila entre 8 y 12 kilómetros con un desnivel de 500 a 700 metros. Se considera una ruta de dificultad media-alta por el terreno pedregoso y la altitud.
El vínculo con el espíritu jubilar
La conexión entre el senderismo en los Picos y la peregrinación lebaniense no es solo geográfica. Muchos peregrinos que llegan a Santo Toribio siguiendo el Camino Lebaniense añaden uno o dos días de montaña antes o después de la visita a la reliquia. La tradición eremítica que rodea el Valle de Liébana —los monjes que poblaron sus laderas desde la Alta Edad Media buscaban precisamente ese aislamiento montañés— impregna el paisaje de una carga simbólica que el senderista atento puede percibir.